leyendas, cuentos y mitos de Caborca
 
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El Tesoro de La Proveedora
rescató esta leyenda: L.T. Israel Nava Benítez.

Fue en el 2002 cuando por casualidad me encontré con una honorable persona mayor en una de las farmacias más antiguas de Caborca y platicando sobre las bellezas naturales y arqueológicas de Caborca me dice en tono muy atento: mire joven le voy a platicar algo muy serio sobre los petroglifos; hace muchísimos años vino al pueblo una persona que a leguas se notaba que no era ni sonorense, ni mucho menos mexicano pero que sabía muchas cosas de lo que tu y yo estamos hablando, esos famosos petroglifos que veo que tanto te entusiasman.

El viajero aquel traía unos mapas y unos dibujos de esos grabados que hicieron los indios en las piedras del Cerro de La Proveedora, si aquí anduvo en el pueblo dando vueltas e investigando quien lo podía llevar y quien conocía el sitio, al fin y al cabo dio con un albañil que le dijo que si conocía el cerro y pa pronto entre las bolsas de su pantalón saco un papel con el dibujo de un petroglifo y le pregunto ¿conoces este dibujo? ¿lo has visto? A lo que el humilde trabajador le contesto ¡si! ¡si! si se donde esta ¿Cuánto me cobras por llevarme? ¡No pues que tanto! “…es que quiero tomar unas fotos y hacer unos estudios pero no le vayas a decir nadie pa que nos dejen trabajar a gusto…”
y así planearon todo y se fueron rumbo a La Proveedora.

Llegando recorrieron algunos de los cerros para llegar al mentado dibujo hasta que por fin lo encontraron y pa pronto le dice el viajero al que lo había guiado “quita la piedra” a lo que el guía obedeció, “y escárbale ahí con mucho cuidadito” y ahí después de unos cuantos palazos apareció un tesoro compuesto de muchas piezas de oro, astutamente el viajero le dijo no le vayas a decir a nadie sobre lo que acabamos de descubrir ¿sabes por que? por que hay más cosas aquí que vamos a seguir sacando y para prevenirnos me voy a llevar esta parte pa´ Caborca a un lugar seguro y cuando yo regrese te voy a dar tu paga y la parte del tesoro que te corresponde, mientras tu ve descansando pero vigila atentamente que nadie se acerque donde estamos escarbando y si se acercan tu sácales la vuelta y velos distrayendo y así lo acordaron y el humilde trabajador se quedo ahí esperando, llego la noche y le amaneció y el bendito viajero nunca regreso por lo que el albañil convencido, cansado y triste que había sido engañado emprendió a pie la vuelta pal pueblo sin la paga por su trabajo ni mucho menos la parte prometida que le correspondía del tesoro.




Las invasiones de los apaches

Cuantas veces no hemos escuchado los cuentos e historias del viejo oeste, las historias de la fiebre del oro y los ataques de los apaches, de los indios sioux y todas esas etnias que imaginamos al leer aquellas historias, en el 2005 en una viaje de investigación turística pudimos escuchar de viva voz una de esas historias narrada por un descendiente directo de los Oótham una persona de edad avanzada y que nos enriqueció enormemente con su compañía, al pie de lo que quedaba de la antigua capilla del Bizani cuentan que esos vestigios ya tienen muchos siglos de antigüedad y que fueron de las misiones del Jesuita Francisco Eusebio Kino, pues justamente ahí a un costado de esos vestigios es donde nuestro honorable anciano nos narro que su abuela le contaba que sufrían mucho por las invasiones de los indios apaches, que a la larga se escuchaban los gritos que alarmaban a los pobladores “… ahí vienen los indios…” “…ahí vienen los apaches…” gritos que ponían a todos de pie y en acción pues bien conocida era su fama de violentos y despiadados, “…cometían todo tipo de destrozos, venían en friega a todo galope, venían a robar a saquear lo que la gente tenia, pero lo que mas miedo nos daba y sobre todo a las mujeres pues es que venían a robarse a alas mujeres, las jalaban del pelo, las estropeaban y se las llevaban, ese era el principal temor pues de la gente de antes; los desarreglos que cometían los apaches, pues nosotros somos tranquilos pero ellos eran muy agresivos y pues venían a robar pues…”
Sin duda alguna esta leyenda que vemos que ha pasado de generación en generación nos recuerda todas esas historias de indios apaches y que gracias a la narración de este anciano podemos corroborar la existencia de esos actos, ahora entiendo por que algunas abuelas y abuelos de Caborca les dicen a sus nietos ahí vienen los apaches en alusión por las travesuras de los niños y como un recuerdo de aquellos ataques que sucedieron en esa región de Caborca, recordemos que muchas de estas etnias tenían su origen en lo que hoy es el sur de Estados Unidos pero la narración nos hace pensar cuanto tenían que viajar para cometer sus desmanes, pensando en el calor, lo agresivo del clima aunque es conocido que ellos sabían muy bien los secretos de la naturaleza y podían orientarse perfectamente, conocer las fuentes de agua para abastecerse durante sus incursiones a esta región y por otra parte nos hace pensar en la suerte que corrieron las mujeres de los Oótham al ser robadas por los apaches. Rescató esta leyenda: L.T. Israel Nava Benítez 2005


La leyenda del Cerro del Bizani

Cuenta un anciano de quien solo recuerdo que era integrante de la etnia Oótham y quien habitaba, en las inmediaciones del Bizani que hace mucho tiempo sus ancestros le contaban “…que cuando el creador I´itoi, en una ocasión mando grandes tormentas, ocasionando que las lluvias destruyeran todo con las crecientes, los ríos y arroyos se llenaron de agua como nunca se había visto a tal grado que el agua se salía de los ríos y los arroyos, la gente antigua al ver lo que sucedía se asustaba y temerosa corría a las partes más altas donde protegerse y obtener refugio, sin embargo muchos Oótham perecieron en el intento de salvarse y murieron arrastrados y ahogados por las crecientes y las fuertes corrientes que se formaron de tantísima agua, los únicos que lograron sobrevivir fueron los que lograron subir a la cima del cerro que esta cerca de los vestigios de la iglesia del Bizani, fue el diluvio aquel grandisimo…”
de hecho cuando una visita estos vestigios a lo lejos se puede observar aquel cerro en el horizonte que sobresale de lo llano del desierto como recuerdo de aquel suceso contado por el indigena Oótham que narró tal acontecimiento cuando el creador mando aquella gran tormenta.
Leyenda contada por un anciano de la etnia Oótham en los vestigios de la Iglesia del Bizani en el año 2005 rescató esta leyenda: L.T. Israel Nava Benítez.

LOS PAPAGOS DE LA ARENA


continuando con las leyendas del abuelo Oótham nos habla de los papagos de la arena, nos cuenta que hace mucho tiempo existieron unos hombres muy altos y fuertes y que en algunas ocasiones los visitaban, a ellos los llamaban los papagos de la arena, hombres acostumbrados al clima de la región no les hacia nada el calor, quienes desde tempranas horas salían a la caza o a la recolección de frutos de las plantas del desierto, pero ya cuando se llegaba la hora del calor fuerte estos hombres fuertes y altos tenían la costumbre de enterrarse en las dunas y que hacían un hoyo en las arenas del desierto de manera que cubrían todo su cuerpo inclusive su cara dejando solo un par de pequeños agujeros para que las fosas nasales pudieran recibir el oxigeno que necesitaban y así permanecían enterrados hasta que el sol bajaba y es como salían para continuar con sus actividades de caza y recolección “… a esos me contaba mi abuela que les decían los papagos de la arena y que se veían muchos pa´lla pa la región del Pinacate también que era donde mas abundaban los papagos de la arena…”
Costumbres y hábitos de los antiguos habitantes de esta región desértica sonorense.
Rescato la leyenda: L.T. Israel Nava Benítez 2005 Bizani Caborca Sonora.


LA LEYENDA DEL TUNEL Y CUEVA DE CERRO PRIETO


Por muchas personas y por mucho tiempo siempre se ha hablado de la famosa cueva de Cerro Prieto, inclusive algunas personas cuando les preguntamos sobre esa cueva asustados nos comentan “… ni se les ocurra meterse ahí, es muy peligroso esta lleno de animales…” refiriéndose a serpientes o fauna que ahí tienen su guarida, en lo personal no se a cual cueva se refiere la gente pues todos comentan “…allá atrás del cerro…” y efectivamente existe una cueva al sur del Cerro casi a la base de un grupo de petroglifos y que permanece casi sellada de tanta basura y piedras y cuya exploración a simple vista se aprecia peligrosa, en la parte oriente hay pequeños orificios en las paredes del cerro que son usados apenas por la fauna del lugar, así como un arco natural de piedra que ostenta antiguos petrograbados, pero en la parte noroeste del cerro se encuentra una gran cavidad que observada desde el lado oriente semeja un cráneo humano, en torno a estas cuevas y a este cerro los abuelos y vecinos de Caborca cuentan que en los ataques filibusteros del 6 de abril de 1857 la gente refugiada en el templo histórico de Pueblo Viejo logro escapar por el túnel de la famosa cueva, otros cuentan que por esa cueva llevaban provisiones a los refugiados en el templo, pero aun más platican que por esa cueva y su gran túnel lograron esconder el tesoro que los filibusteros deseaban, y que ahí aun permanece el tesoro escondido, leyendas y narraciones fantasiosas que han surgido en torno a las cuevas de Cerro Prieto y que son contadas por los abuelos de Caborca y que platican con tanta seriedad que sería interesante poder descubrir aquellas galerías, que los ancianos de Caborca nos platican, cabe señalar que la cueva principal la que esta ubicada al norte del cerro presenta en su interior algunos petroglifos lo que indica un antiguo uso prehispánico, un lugar de refugio o quizás un lugar ceremonial.
Leyenda de dominio popular. L.T. Israel Nava Benítez.



EL AVISO DEL FANTASMA


Cuenta José Alfredo López que allá en el Rancho Bahía en la época de esplendor de la agricultura de Caborca cuando los campos algodoneros estaban en su mero apogeo
Había mucha gente que laboraba en esas jugosas faenas, que había ocasiones que los tractores trabajaban de día y hasta de noche y que una de esas personas era su padre el Sr. Juan López López y que en cierta ocasión don Juan cuando estaba trabajando en la oscuridad de la noche sintió un fuerte golpe en la parte trasera del tractor por lo que ligeramente se detuvo, pero que sintió una presencia extraña como que si una persona estuviera con el en la parte trasera de la maquina que conducía, armándose de valor volteo y se sorprendió de no ver a nadie, puesto que la presencia fue muy fuerte y el ruido ocasionado por el tractor sonó como algo metálico, como que las cuchillas habían desenterrado algo y que lo hubieran estrellado contra la estructura de la maquina asustado por el suceso y ya para terminar su jornada no decidió investigar más así que mejor concluyo su trabajo y devolvió la maquina a la persona del siguiente turno, así paso por mucho tiempo al grado de que se acostumbro a esa presencia a la cual ignoraba cada vez que se le aparecía o manifestaba, hasta que en una de tantas noches termino su faena pero no le hizo caso a la presencia, pero cual seria su asombro al enterarse que cuando la siguiente persona se subió a la maquina y al pasar por el mismo sitio del suceso, sintió de nuevo el golpe por lo que este ultimo decidió bajarse a ver que sucedía encontrándose un gran tesoro a lo que comento Don Juan a sus hijos que el fantasma o el aparecido de quien había sentido su presencia le avisaba del entierro pero que el nunca lo tomo en cuenta siempre ignorando que había un tesoro para el agregando que no era la suerte para el sino que ya estaba destinada para el otro trabajador. Sin duda esta leyenda nos remonta a esa época histórica del esplendor de la agricultura en Caborca y que forma parte de nuestra riqueza en aquellos años cuando muchos campesinos trabajaron la tierra también llenándola de folklore y de cultura.leyenda rescatada por L.T.Israel Nava Benítez. 2009



pronto podrás tener todas estas leyendas ya estamos transcribiendo todas tus colaboraciones muchas gracias!





MITOS DE CABORCA

Existe la creencia de que cuando un niño tose demasiado hay que frotarse las manos y ya que están calientitas ponerlas en la mollera y así se les calmara la tos.

Cuando los niños se les cae la mollera hay que llevarlos con una señora o persona que sepa de estos menesteres y después de acudir 3 días a este tratamiento el niño vuelve a la normalidad

Cuando una creatura o persona sufre de dolores estomacales es por que esta empachado para esto hay que llevarlos a sobar adicionando te de hierbas u hojas de limón las personas vuelven a su normalidad


si conoces alguna otra o anecdota de tus abuelos agradecemos tu colaboracion

envianosla: a expedicionesdesonora@hotmail.com
no olvides los autores y tus datos.



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